
Introducing Little D's La Finca Uresti
AutismNotEvery1
La Finca Uresti de Little D no es solo una granja enclavada en el corazón de la Texas rural; es un santuario donde el espÃritu de David se eleva. AquÃ, entre el suave susurro de los árboles y el balar de las ovejas, encuentra consuelo, alegrÃa y propósito. Cada momento que pasa con los animales es un paso hacia la sanación, un susurro de esperanza que alimenta su pasión y determinación. Al dedicarse a cuidar este pequeño pedazo de tierra, no solo cultiva la tierra, sino también su propio espÃritu. Cada dÃa, construye no solo un negocio, sino un puente hacia la independencia: un testimonio de resiliencia y la fuerza imparable del corazón humano. En este remanso de paz, David no solo sobrevive; realmente prospera, abrazando la libertad y la autosuficiencia que tanto anhelaba, dÃa a dÃa.
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Autism and Our Farm
Learning as we Go!
He estado reflexionando sobre la importancia de la inclusión para las personas con autismo, en particular sobre mi experiencia con mi hijo, David, en su nueva escuela. Desde el principio, he defendido su inclusión. Si bien el camino ha sido difÃcil y aún queda mucho por hacer, me impactó especialmente un evento que tuvo lugar un fin de semana de 2021 durante la feria ganadera del condado. Ese fin de semana, observé a David en un entorno donde se sentÃa completamente a gusto entre los demás.
AgradecÃa que sus compañeros lo reconocieran; noté que otros niños se acercaban a saludarlo. Aunque tardaba un poco más en responder —a menudo cuando ya se habÃan marchado—, su capacidad para saludarlos, aunque con retraso, demostraba su integración en su entorno. Esta experiencia me hizo comprender el profundo impacto que la inclusión puede tener en él.
David tiene mucho que aportar y muchas aspiraciones, pero se enfrenta a dificultades en sus interacciones sociales. Creo que si las personas neurotÃpicas muestran respeto, amabilidad y paciencia, permitiendo a las personas autistas el espacio para responder y expresarse, se puede lograr un cambio significativo. Es fundamental reconocer que cada persona es única, y lo que ha funcionado para David puede no ser aplicable a todos. Sin embargo, esto subraya la necesidad de seguir investigando las prácticas de inclusión, asegurando que las personas autistas no se vean obligadas a ocultar sus caracterÃsticas, sino que se les brinde la oportunidad de autorregularse sin vergüenza.
Durante el evento, observé a David tomarse unos momentos para controlar su ansiedad caminando de un lado a otro y respirando profundamente, una importante forma de liberar tensiones en medio de un ambiente ruidoso. Esta práctica pareció ayudarle a comprender que era aceptable ser él mismo. Posteriormente, pudo relajarse e interactuar con quienes lo rodeaban. A veces, simplemente se sentaba o se apoyaba en algo, observando y aprendiendo. ParecÃa manejar la situación sin sentirse abrumado, viendo las esperas —a veces de varias horas— como un reto que afrontar en lugar de una fuente de angustia. En definitiva, creo que tanto Dayi como yo nos sentimos más ansiosos por la situación que él.

